martes, 8 de junio de 2010

Primera polilla de la bitácora: fractales.


Me propuse elaborar una polilla con una estructura fractal (aclaración: del por qué de la escogencia del término "polilla" para la denominación de mis composiciones: en una entrevista, Karlheinz Stockhausen manifestaba que él envía sus sonidos a través de los parlantes, "como pájaros volando" Me pareció fascinante la idea, pero consideré que la polilla es un animal que me representa mejor, porque se comunica de una manera mucho más discreta -a través de ultrasonido-).

La inquietud surgió durante la lectura de una conferencia de Stockhausen, "Four Criteria of Electronic Music", en la que expresaba, al hablar del primer criterio (estructuración temporal unificada):

Suppose you take a recording of a Beethoven symphony on tape and speed it up, but in such a way that you do not at the same time transpose the pitch. And you speed it up until it lasts just one second. Then you get a sound that has a particular colour or timbre, a particular shape or dynamic evolution, and an inner life which is what Beethoven has composed, highly compressed in time. (...) On the other hand, if we were to take any given sound and stretch it out in time to such an extent that it lasted twenty minutes instead of one second, then what we have is a musical piece whose large-scale form in time is the expansion of the micro-acoustic time-structure of the original sound.

La idea me llamó la atención, sobre todo, por el nombre del criterio: UNIFICADA. Si había algo que yo había estado buscando últimamente, era la unidad en la composición. Había llegado a convertirse en un patrón recurrente en mis obras la utilización de numerosas ideas musicales sin cohesión entre ellas, sin un discurso a nivel macro. Y aunque, claramente, Stockhausen no estaba hablando de fractales en su conferencia, su planteamiento de una relación temporal que capturara la misma idea compositiva tanto a nivel macro como micro era bastante llamativo.

Mi conocimiento sobre fractales era muy vago, pero tenía claro que se trataba de una estructura que se repetía a diferentes escalas. La primera bibliografía que consulté fue

Gleick, James. "Chaos: Making a New Science." New York: Penguin Group, 1988.

El capítulo 4, "A Geometry of Nature", contaba la historia de Benoît Mandelbrot. Intento ahora responder dos preguntas importantísimas, basada en dichas lecturas:

1. ¿Qué implica la geometría fractal para entender la forma de las cosas?

La geometría fractal implica:

- La aceptación de la irregularidad, de la "imperfección", como una forma de organización (una visión más cercana a la percepción humana de las cosas, según el mismo autor).

-La idea de que ciertos niveles de complejidad tienen una forma distinta de organización, que no alcanza a abarcar la geometría euclidiana.

-El análisis de la forma en función de relaciones (entre los niveles macro y micro), y no en cuanto a variables como el tamaño o la duración, que podrían no explicar el fenómeno adecuadamente.

2. ¿Cómo podría ser una música fractal?

Durante la lectura de Gleick, se me ocurrieron las siguientes propuestas:

- Mi idea original, antes de la lectura, se mantuvo como una opción. Es decir: elaborar una granulación en la que los granos repitan exactamente la misma macroestructura de la pieza.

- Al leer sobre la construcción geométrica del conjunto de Cantor, pensé que el parámetro a trabajar podría ser la duración. Es decir, el ritmo (asignar una duración temporal específica a cada segmento de línea). Vi que alguien ya había pensado en utilizar ese conjunto, pero el resultado no era el que yo tenía en mente, pues noté que el producto de dicho experimento no estaba en función de elaborar una forma fractal en sí, sino de, simplemente, trasladar a sonidos los fractales ya existentes, sin un objetivo compositivo.

- Por supuesto, era indispensable consultar el estado del arte. Observé aquí una cantidad de enfoques diferentes. Esta página, por ejemplo, me pareció más interesante, pues presentaba un enfoque netamente musical, y explicaba que existen infinitas posibilidades de aplicar la geometría fractal a la composición, según el enfoque de escala que se plantee (y que la técnica no es reciente, pues son citados compositores como Josquin des Prez o Johannes Ockeghem). Debido a que expresaba aproximaciones que se enmarcan ya dentro de estilos específicos, preferí postergar la exploración hasta ya entender el medio con el que voy a trabajar.


Próxima entrada: experiencias iniciales con Csound.





De la finalidad del blog.

En un proceso creativo, la utilidad del autoanálisis es indiscutible. Monitorear el propio proceso como compositor, como si fuese en sí mismo una obra sin terminar: observar qué elementos han sido eficaces para reutilizarlos (o replantearlos), cuáles se pueden mejorar o eliminar; o incluso evidenciar, como en los sueños, cuáles son los más recurrentes, y si representan una parte de la propia estructura de pensamiento.

Objetivos de este blog:

1. Tener un seguimiento detallado del proceso de cada obra, para futuras retroalimentaciones.

2. Ser de utilidad para quien quiera seguir un proceso similar con algún material que esté utilizando.

3. Servir de diario de aprendizaje en mis estudios de composición.

4. Servir de autorretrato cronológico, pues mi proceso compositivo no está escindido de mi proceso vital.